• En el marco del Día Mundial contra la Hepatitis, especialistas HCG llaman a fortalecer la detección oportuna y la prevención de esta patología

    Especialistas destacaron la importancia del diagnóstico temprano, la vacunación, las medidas de prevención y el acceso oportuno al tratamiento para evitar complicaciones como cirrosis y cáncer de hígado.

     

    En el marco del Día Mundial contra la Hepatitis, conmemorado cada 28 de julio, especialistas del Hospital Civil de Guadalajara dieron a conocer a la población sobre la importancia de la prevención, el diagnóstico oportuno y el tratamiento de las hepatitis virales y crónicas, enfermedades que continúan representando un importante problema de salud pública por el elevado número de personas que desconocen que viven con esta infección.

     

    La Dra. Monserrat Lazcano Becerra, encargada de la Clínica de Hepatitis del Servicio de Gastroenterología del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara "Fray Antonio Alcalde", explicó que la hepatitis es una inflamación del hígado y precisó que las hepatitis A y E son infecciones agudas, generalmente adquiridas por menores de edad a través de vía fecal-oral debido a deficiencias en la higiene de alimentos y manos, mientras que las hepatitis B y C se transmiten principalmente a adultos por contacto con sangre y otros fluidos corporales.

     

    "Es importante diferenciar entre hepatitis agudas y crónicas, porque tanto los métodos de contagio como el tratamiento son distintos en cualquiera de estos dos grupos, la mayoría de las hepatitis agudas suelen ser autolimitadas, esto quiere decir que en un máximo de seis meses es donde el paciente, sin recibir algún tratamiento específico, logra tener una curación de estos síntomas. Estas hepatitis agudas suelen ser bastante sintomáticas, los principales síntomas es que el paciente se ponga amarillo, dolor abdominal, náuseas, vómito y en algunas ocasiones pueden llegar a tener fiebre. Para estos pacientes el único tratamiento es sintomático", señaló la especialista.

     

    Asimismo, destacó que la hepatitis C cuenta actualmente con tratamientos altamente efectivos y de corta duración, capaces de curar la infección en la mayoría de los pacientes.

     

    "En la hepatitis C son tratamientos que pueden durar de dos a tres meses y, en alrededor del 98 por ciento de los casos, los pacientes logran la curación del virus. Detectarlos de manera temprana nos permite evitar la evolución hacia cirrosis o cáncer de hígado y ofrecerles una mejor calidad de vida", enfatizó.

     

    La especialista recomendó que todos los adultos deberían realizarse pruebas de escrutinio al menos una vez, especialmente quienes han tenido algún factor de riesgo, además informó que la Clínica de Hepatitis del Hospital Civil de Guadalajara proporciona de manera gratuita el tratamiento para pacientes con hepatitis C, previo cumplimiento de los protocolos médicos necesarios para garantizar una atención integral y segura.

     

    Durante su participación, la Dra. María Isabel Amezcua Mendoza, jefa del Banco de Sangre del Hospital Civil de Oriente, señaló que, en México, la hepatitis A continúa siendo la infección viral hepática más frecuente, mientras que se estima que entre 400 mil y 600 mil personas viven con hepatitis C, de las cuales aproximadamente una cuarta parte desconoce su diagnóstico. Asimismo, indicó que cerca de dos millones de personas podrían estar infectadas por el virus de la hepatitis B.

     

    "La mayor parte de las personas con hepatitis C no saben que están infectadas y únicamente un porcentaje muy pequeño recibe tratamiento. Por ello es fundamental fortalecer las acciones de detección oportuna", destacó.

     

    La doctora Amezcua Mendoza explicó que los bancos de sangre del Hospital Civil de Guadalajara se realizan estrictos procesos de selección de donadores y pruebas serológicas para detectar hepatitis B, hepatitis C, VIH y otras infecciones transmisibles, lo que mantiene una muy baja tasa de detección de casos positivos entre quienes acuden a donar sangre.

     

    Entre los principales factores de riesgo mencionaron haber recibido transfusiones sanguíneas antes de 1995; haberse realizado tatuajes, perforaciones o procedimientos de acupuntura sin las condiciones adecuadas de esterilidad; haber consumido drogas por vía intravenosa o inhaladas mediante el uso compartido de instrumentos; compartir objetos punzocortantes; así como mantener prácticas sexuales de riesgo, especialmente sin el uso de preservativo. Las especialistas enfatizaron que estos antecedentes continúan siendo relevantes para la detección de hepatitis, incluso cuando hayan ocurrido muchos años atrás, ya que las hepatitis B y C pueden permanecer asintomáticas durante décadas antes de manifestarse clínicamente.

     

    Finalmente, las especialistas reiteraron que la prevención continúa siendo la herramienta más eficaz para disminuir la incidencia de estas enfermedades, mediante el lavado correcto de manos, la adecuada higiene de los alimentos, la vacunación contra hepatitis B, la utilización de material estéril para tatuajes y perforaciones, así como la realización de pruebas diagnósticas cuando existan factores de riesgo. Subrayaron que las hepatitis B y C suelen evolucionar de forma silenciosa durante varios años, motivo por el cual muchas personas llegan al diagnóstico cuando ya presentan daño hepático avanzado.

     

    Cabe recordar que el Hospital Civil de Guadalajara, en sus tres unidades hospitalarias, realiza pruebas de detección y seguimiento clínico para pacientes con sospecha de hepatitis viral, reafirmando el compromiso con la prevención, el diagnóstico oportuno y el acceso a tratamientos especializados que contribuyan a mejorar la calidad de vida de la población.

     

     

    Texto: Juan Vences, Departamento de Comunicación Social HCG

    Fotografía: Jorge Íñiguez, Departamento de Comunicación Social HCG